El salazón es un método que permite preservar alimentos (frutas, vegetales, carnes o pescados) para que su consumo esté disponible durante un mayor tiempo. A través de un proceso de salado, lavado y secado, refuerzan el sabor, le otorga firmeza y los inhibe de la actuación de ciertas bacterias. En el caso de los pescados, los más comunes son: la mojama, el bonito seco, la hueva, las anchoas, las sardinas de bota y el bacalao salado. El surtido de salazones es un plato muy utilizado en fechas señaladas, como Navidad.