Consejos

Para elegir los postres más adecuados a cada menú
Para después de una comida ligera sin apenas verdura:
  • Quesada pasiega
  • Bizcochos rellenos de crema
  • Pasteles borrachos
Para después de una comida muy ligera:
  • Tarta de yema y nieve
  • Cucuruchitos rellenos
  • Torrijas de pastor
Para después de una comida ligera:
  • Tarta de hojaldre de manzana y nueces
  • Pastelillos de alma
  • Pestiños
Para después de una comida sin productos lácteos:
  • Flan de naranja
  • Melocotones rellenos de nata
  • Puding de pera
Para después de una comida sin carne, pescado o huevo:
  • Bizcocho de naranja
  • Tarta de manzana con crema
  • Helado de melón
Para después de una comida pesada o con harina como ingrediente principal:
  • Piña, melocotón y naranjas al vino
  • Helado de whisky
  • Tarta de limón
  • Sorbete de limón
Para la buena conservación de los utensilios
Para que no se pegue la masa en los moldes, éstos no se deben lavar con detergente, sino con un paño humedecido en aceite de oliva, secándolos a continuación.
Para evitar que le resbale el bol durante el proceso de batido de los huevos, coloque como base una bayeta un poco húmeda sobre el mármol. Actuará como soporte seguro.
Proteja la superficie de las sartenes, al guardarlas, colocando entre ellas papel de cocina.
Para evitar que se oxiden los recipientes de hierro fundido conviene frotar su superficie con aceite vegetal.
Para extraer el mejor rendimiento de los cuchillos es conveniente afilarlos con frecuencia.
Cortar siempre sobre una tabla de madera para proteger las hojas de los cuchillos.
Límpielos una vez utilizados. Impedirá que queden manchas.
Para la práctica
Una vez extraído el postre del horno, es conveniente sacarlo del molde para refrescarlo y secarlo por completo para que pierda la humedad y la pasta tenga más consistencia. Debemos hacer esta operación con mucha delicadeza, volcando el dulce sobre una parrilla de pastelería.
No se debe sacar el postre del horno inmediatamente. Si la receta contiene levadura podemos mantenerlo en el horno caliente, cerrado previamente, durante otros cinco minutos.
El molde debe situarse siempre sobre la parrilla del horno y no en el plato.
Si no se indica lo contrario en la receta, la mejor posición para hornear es a media altura.
Abrir el horno en el último minuto del tiempo precisado y sólo con la finalidad de verificar que la cocción es la adecuada. Si abrimos la portezuela durante la cocción, el aire exterior puede comprometer el éxito del postre.
El horno más adecuado es aquel cuya puerta se abre hacia abajo ya que sirve como bandeja para comprobar el estado de la receta que se elabora.
El precalentamiento del horno debe durar unos quince minutos.
Para una buena organización
Tratar de preparar los alimentos con productos de temporada. Son más económicos y nutritivos. En el caso de que no sean de temporada, de modo excepcional se puede recurrir a los congelados o envasados.
Anotar en una lista los ingredientes que se necesitan antes de que se agoten en la despensa.
Tener a mano los ingredientes básicos necesarios para la elaboración de la receta. Antes de iniciar la elaboración los ingredientes deben estar bien pesados, medidos y colocados en el orden que se vayan a utilizar. Es un modo de ganar tiempo.
Leer detenidamente la receta asegurándose de que se ha comprendido cómo elaborarla.