El codillo de cerdo asado es un plato típico de la cocina centroeuropea, muy popular en países como Alemania o Austria, aunque en España también cuenta con tradición, sobre todo en asados de domingo y celebraciones familiares. Su lenta cocción y el uso de finas hierbas aportan un aroma irresistible y una carne jugosa que se desprende del hueso. Es un plato que requiere paciencia, pero el resultado bien merece la espera, convirtiéndose en una auténtica delicia para los amantes de la carne.