Alitas de pollo al ajillo
75 minutos
Normal
4 comensales
Las alitas de pollo al ajillo son un plato clásico de la gastronomía española. Su sabor intenso proviene del ajo dorado y el toque aromático del vino blanco, logrando una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro. Son ideales para una comida informal, un tapeo con amigos o incluso como plato principal acompañadas de una buena guarnición.
Ingredientes
- 1 kg de alitas de pollo
- 6 dientes de ajo
- 100 ml de vino blanco
- 50 ml de caldo de pollo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 ramitas de perejil fresco
- 6 hojas de laurel
- Tomillo
- Pimentón dulce
- Pimienta negra
- Sal
- Perejil fresco
Preparación
- Lavar y secar bien las alitas de pollo con papel de cocina. Salpimentar al gusto y reservar.
- Pelar y picar bien los dientes de ajo. Reservar.
- Picar finamente el perejil fresco.
- En un bol grande, mezclar el ajo, el vino blanco, el aceite de oliva, las hojas de laurel, el perejil, una pizca de pimentón, tomillo, sal y pimienta.
- Añadir las alitas de pollo y mezclar bien para que se impregnen del adobo. Tapar y dejar marinar en la nevera durante 30 minutos.
- Precalentar el horno a 200°C (calor arriba y abajo).
-
Colocar las alitas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear, sin amontonarlas. Untar el adobo restante sobre todas las alitas.
- Hornear durante 20 minutos, luego darles la vuelta y hornear otros 20-25 minutos, hasta que estén doradas y crujientes.
- Sacar del horno y retirar las hojas de laurel antes de servir.
Nota:
Se puede sustituir el vino por caldo de pollo o zumo de limón.
Consejo:
Dejar las alitas marinando unas horas o incluso toda la noche en la nevera para obtener un sabor más intenso.
Sugerencia:
Espolvorear un poco de perejil fresco picado y presentar en una bandeja rústica con rodajas de limón y ramitas de romero.



