RECETA

Yemas de Santa Teresa

100 minutos Normal 6 comensales

Las Yemas de Santa Teresa, también conocidas como Yemas de Ávila, son un dulce tradicional español caracterizado por su sabor suave y textura delicada. Originarias de la ciudad de Ávila, estas pequeñas delicias de yema de huevo y azúcar se han convertido en un símbolo de la repostería clásica española, especialmente asociado a la celebración de eventos especiales y fechas señaladas. Su elaboración es sencilla, aunque requiere paciencia y cuidado para obtener una consistencia perfecta. Estas yemas son ideales como un pequeño bocado dulce después de la comida o para disfrutar con un buen café.

Ingredientes

  • 8 yemas de huevo
  • 100 ml de agua
  • 200 g de azúcar
  • Azúcar glass

Preparación

  1. En una cacerola pequeña, verter el agua y el azúcar. Llevar a fuego medio hasta que se disuelva, formando un almíbar espeso. Dejar hervir durante unos 10-12 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta alcanzar el punto de hebra (cuando una gota se estira formando un hilo fino al tacto). Retirar del fuego y dejar que enfríe ligeramente.
  2. En un bol, batir ligeramente las yemas de huevo. Añadir el almíbar en un hilo fino sobre las yemas, poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se cuajen.
  3. Verter la mezcla de yemas y almíbar en una cacerola limpia. Cocinar a fuego bajo, removiendo constantemente hasta que la masa espese y se despegue de las paredes del cazo. Esto puede llevar unos 10-15 minutos. Hay que evitar subir el fuego para que no se cocinen en exceso las yemas.
  4. Sacar y verter la masa en un plato. Dejar enfriar a temperatura ambiente. Cubrir con papel film y refrigerar durante al menos 1 hora para que coja consistencia.
  5. Con las manos ligeramente enharinadas o cubiertas de azúcar glas, formar pequeñas bolitas del tamaño de una nuez. Pasar cada bolita por azúcar glass, comprobando que queden bien cubiertas.
  6. Colocar las yemas en cápsulas de papel pequeñas y refrigerar hasta el momento de servir.

Nota:

Se puede ajustar el grosor de la capa de azúcar glass al rebozarlas, añadiendo un poco más si se desea un acabado más dulce y visualmente atractivo. Además, es recomendable consumirlas frescas y mantenerlas en el refrigerador para que conserven su textura.

Recetas relacionadas