Crema catalana
150 minutos
Normal
4 comensales
La crema catalana es uno de los postres más emblemáticos de la cocina catalana y española en general. Con una textura suave y cremosa, y una capa crujiente de azúcar caramelizado en la parte superior, este postre es una delicia para los amantes de los sabores dulces y tradicionales. Aunque es similar a la crème brûlée francesa, la crema catalana tiene un sabor único gracias a su aromatización con canela y cítricos.
Ingredientes
- 500 ml de leche entera
- 100 g de azúcar
- 4 yemas de huevo
- 25 g de maicena
- 1 rama de canela
- Cáscara de 1 limón
- Cáscara de 1 naranja
Preparación
- Obtener la cáscara del limón y la naranja, quitándoles la parte blanca.
- En un cazo, calentar a fuego medio la leche junto con la rama de canela, la cáscara de limón y la cáscara de naranja. Cuando empiece a hervir, retirar el cazo del fuego y dejar reposar unos minutos para que la leche se impregne bien del aroma de la canela y el limón. Colar la leche para retirar los restos de canela y la cáscara de limón.
- En un bol, mezclar las yemas de huevo con el azúcar y la maicena. Batir con unas varillas hasta que quede una mezcla suave y sin grumos.
- Añadir poco a poco la leche aromatizada a la mezcla de yemas, removiendo constantemente para que no se cuajen las yemas. Hacerlo lentamente para que la temperatura de las yemas suba gradualmente.
- Verter la mezcla resultante de nuevo en el cazo y cocinar a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con una cuchara de madera o una espátula, hasta que la crema espese. Este proceso puede durar unos 5-10 minutos. Es importante que no llegue a hervir para evitar que se corte.
- Una vez que la crema haya espesado, repartirla en pequeños recipientes de barro o cerámica. Dejar enfriar a temperatura ambiente y, luego, refrigerarla durante al menos 2 horas para que adquiera una consistencia firme.
- Espolvorear, antes de servir, una fina capa de azúcar sobre la superficie de cada crema y caramelizarla con un soplete de cocina o en el horno, formando una capa crujiente de caramelo dorado.
Nota:
La crema catalana se sirve bien fría, con la capa de azúcar caramelizado crujiente en la parte superior.
Consejo:
Para conseguir una capa de caramelo perfecta, es importante que el azúcar esté bien repartido por toda la superficie antes de caramelizarlo y asegurarse de vigilarlo para que no se queme.



