RECETA

Sangre encebollada

45 minutos Fácil 4 comensales

La sangre encebollada es un plato tradicional de la cocina española que forma parte de la gastronomía popular y de las antiguas recetas de aprovechamiento. Durante mucho tiempo estuvo ligada a la matanza, momento en el que la sangre fresca se aprovechaba para elaborar diferentes preparaciones antes de que pudiera conservarse. Es especialmente conocida en distintas zonas de Andalucía, Castilla-La Mancha y otras regiones, aunque existen numerosas variantes locales. Su presencia en la cocina actual es menos habitual que antiguamente, pero sigue siendo una receta tradicional apreciada por quienes buscan recuperar sabores de la gastronomía de siempre.

Ingredientes

  • 500 g de sangre de pollo hervida
  • 500 g de sangre de pollo hervida
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml de vino blanco
  • 3 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • Pimentón dulce
  • Pimienta negra
  • Sal

Preparación

  1. Pelar y cortar la cebolla en juliana fina. Reservar.
  2. Pelar y picar finamente los dientes de ajo. Reservar.
  3. Cortar la sangre de pollo hervida en dados de aproximadamente 2 cm. Reservar.
    Paso de la receta
  4. En una sartén amplia, calentar el aceite de oliva a fuego medio.
  5. Incorporar la cebolla, el ajo y las hojas de laurel.
  6. Añadir una pizca de sal y cocinar durante 20 minutos a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla quede muy tierna y ligeramente dorada.
    Paso de la receta
  7. Añadir el pimentón y mezclar rápidamente durante unos segundos para evitar que se queme.
  8. Verter el vino blanco y cocinar durante 4 - 5 minutos para que se evapore el alcohol.
  9. Añadir la sangre de pollo, una pizca de pimienta negra y sal.
  10. Cocinar durante 8 - 10 minutos a fuego medio-bajo, removiendo con cuidado para que los trozos de sangre mantengan su forma.
    Paso de la receta
  11. Retirar las hojas de laurel y servir caliente.

Nota:

La receta debe elaborarse con sangre de pollo previamente hervida y apta para el consumo. La sangre hervida puede adquirir una textura firme que permite cortarla en dados sin que se deshaga durante la cocción posterior.

Consejo:

Es importante cocinar la cebolla lentamente y sin prisas para conseguir una textura tierna y un sabor más dulce. Al incorporar la sangre, remover con suavidad para evitar que los dados se rompan.

Sugerencia:

Servir caliente en pequeñas cazuelas de barro, acompañado de pan rústico. Decorar con un poco de perejil fresco picado para aportar color al plato.

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